La curcumina puede atenuar y favorecer una reducción de aspectos como la inflamación local en los músculos y la inflamación sistémica, el daño oxidativo provocado por el aumento de los radicales libres producidos durante la actividad física y el dolor muscular, mejorando así la percepción subjetiva del dolor y aumentando el rango de movimiento del grupo muscular afectado.